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LA BELLA DURMIENTE

LA BELLA DURMIENTE by elperuysusleyendas.blogspot.com

Esta leyenda trata de un joven llamado CUYNAC, quien atravesando la selva de Huánuco, se conoce y se enamora de la princesa Nunash, los dos llegaron a amarse. Cuynac levanto un palacete en un lugar cercano a Pachas y le puso como nombre Cuynash en honor de su amada.
Vivieron un tiempo felices, rodeado de vasallos, pero su felicidad quedo truncada cuando fueron atacados por el padre de la princesa: Amaru convertido en un monstruo en forma de culebra. Cuynac se valió de  su hechicería y convirtio en mariposa a Nunash y él se transformo en piedra.  Ella en su nuevo estado, voló hacía la selva y retorno con ayuda para conbatir al monstruo Amaru, los enemigos fueron vencidos. Cuynac, entonces trato de recuperar su forma humana sin conseguirlo, pero ella  si pudo retornar a su forma humana y busco inútilmente a Cuynac. Cansada se sentó cerca de la piedra en que Cuynac quedo convertido y ella se quedo dormida. Mientra dormía, escucho en sus sueño la voz de su amado que le decía "Amada no me busques, mi voluntad fue pedir a los dioses que me convirtiera en piedra y mi pedido fue complacido y ahora soy solo una piedra, destinado a permanecer en este estado para toda la vida. Si tu en realidad me has querido y me sigues queriendo todavía; deseo que permanezcas a mi lado toda la vida sobre este cerro y que en las noches de luna aparezcas ante la mirada de la gente como la mujer en actitud de estar durmiendo". Nunash siempre en sueños, acepto la propuesta de su amado y quedo convertida en piedra, lo que hoy es la figura de la Bella Durmiente". 

Imagen: soyesoterica.com




LAS MANOS CRUZADAS


LAS MANOS CRUZADAS by elperuysusleyendas.blogspot.com
Mucho más antes de la civilización incaica, a 5 Km de Huánuco, en el hoy denominado Kótosh (25), vivían dos gallardos jóvenes, cuyo padre ya entrado en años no acertaba en escoger a su sucesor puesto que ambos tenían las mismas cualidades para gobernar. Ñauco parecía ser el más preferido por su bondad, su ternura y la manera de ver las cosas de su pueblo; mientras que Pallao, que se distinguía por su valentía, casi siempre ocupaba su tiempo en el arte de la guerra.
Una tarde, el joven guerrero Pallao, al retornar a la casa paternal después de una de sus tantas correrías, se enteró que su hermano Ñauco sería coronado en la fiesta central del año como el sucesor de su padre, ya que la junta de ancianos así lo había declarado. Pallao, con la sangre que le hervía, lleno de envidia, decidió asesinarlo.
Disimulando todo su enojo preparó la manera cómo vengarse de su hermano.
Al llegar el día señalado, la familia real y el pueblo asistieron al Templo Sagrado, y en medio de gran pompa su anciano padre ungió a Ñauco como su sucesor.
Pallao, después de haber presenciado la ceremonia, cuidó que todos se retiraran del Templo, y cuando Ñauco ya se disponía a salir, le llamó para «felicitarle» por su elección. Así, al encontrarse completamente solos, lleno de furia, con la fogosidad del guerrero, ordenó a su hermano que cruzara sus brazos sobre el altar y con la velocidad de un rayo se los cortó desde los codos. Ñauco cayó agonizante, pero el guerrero, no contento aún, tomándole por los cabellos condujo el cuerpo inanimado hasta el Higueras, donde atado a enormes piedras lo sumergió a las embravecidas aguas del Mito.
Luego del asesinato, empuñó sus armas y seguido de unos cuantos fieles, huyó hacia las alturas.
Desde aquel día Pallao no podía dormir. Como en una visión, a cada instante se le aparecían las manos cruzadas y sangrantes del hermano. No soportando más, decidió enviar un mensaje al Hanan Pacha (Mundo de Arriba), para que Ñauco le perdonara. Hizo ciertas combinaciones de colores y pintó sobre el Quilla Rumi (26). Una vez concluido, llamó a un inmenso cóndor para que cargara sobre sus espaldas y fuera el portador. Así lo hizo el animal. Después de varios días volvió con la pesadísima carga, manifestando no haber encontrado al hermano. Pallao pareció enloquecer. Como las manos del hermano le perseguían día y noche, arrepentido de su crimen, de un solo tajo se cortó la cabeza, la cual cayó rodando y dando gigantescos saltos llegó hasta el río Mito, donde se sumergió ante la atónita mirada de sus acompañantes.

Imágenes: absolut-peru.com
Vía: http://elperuysusleyendas.blogspot.com 

LEYENDA DEL PILLCO MOZO


EL PILLCO MOZO by elperuysusleyendas.blogspot.com
El Eterno Guardian Chupaychu
El Prof. Manuel Nieves Fabián, en su libro "Mitos y Leyendas de Huánuco" relata sobre "La leyenda del Pillco Mozo" donde dice que el joven Chupaycho Cunyag se enamoró perdidamente de la bella princesa Pillco Huayta, hija del valeroso curaca Achapuri Inquil Tupac. Su amor fue tan profundo que ambos jóvenes terminaron amándose. El padre, al enterarse de la osadía de su hija, se opuso rotundamente, ya que tenía escogido para ella a un valeroso guerrero Panatahua.Los jóvenes enamorados, desoyendo las palabras del curaca, huyeron hacia el lugar denominado Nunash y se instalaron en un pequeño palacete, ahí se atrincheraron. Cunyag, al saber que el padre de su amada se dirigía hacia Nunash con un poderoso ejército, instruyó al Pillco Huayta para que huyera y diera aviso a los Chupaychos, mientras él y los suyos le entablarían resistencia. La princesa concurrió rauda a cumplir la misión mientras el joven lo esperó dispuesto, incluso a sacrificar su vida. Su sorpresa fue tal, al ver al Amaru que guiaba al ejercito del curaca, Atemorizado, Cunyag huyó con dirección al lugar de su origen. El terrible Amaru, al ver que corría el mozo, levantó las alas y sentenció que se convirtiera en piedra.

Fue así que cuando contemplaba a su pueblo desde las alturas del Marabamba, sintió que lentamente su cuerpo se transformaba en piedra, entonces, viéndose perdido y antes que su cabeza se petrificara, con un grito que se escuchaba a muchas leguas, ordenó que Pillco Huayta huyera hacia la selva para librarse de la cólera de su padre. El Amaru, volteó el rostro hacia la selva, se levantó en ligero vuelo y al encontrar a la princesa a orillas de un caudaloso río, sentenció que se convirtiera en una enorme montaña para que la desobediencia de mabos jóvenes quedar a manera de una leccion para la posteriedad. Hoy, podemos apreciar a estas dos figuras en eterno reposo: a Pillco Mozo, en Huánuco y a Pillco Huayta (Bella durmiente), en Tingo María".

Imágenes: manuelnievesobras.wordpress.com